14. La segunda generación
viene asomando...
En la mayorìa de las empresas
familiares, con el traspaso generacional y a partir de la llegada
de la segunda generaciòn, es cuando comienzan a generarse
las tensiones. Allì confluyen las formas de proceder
de los fundadores y las nuevas formas de gestión que
intentar imponer los que estàn llegando.
Generalmente ocurre que durante toda
la vida los fundadores hayan manifestado a sus hijos que èstos
tambièn son los dueños de la empresa, pero llegado
el momento que los hijos quieren tomar decisiones, los fundadores
recuerdan que sòlo ellos son los dueños.
En situaciones como las descriptas, se torna
imprescindible considerar al menos tres aspectos:
• Implementar un sistema de comunicación ( por
ejemplo, establecer un sistema de reuniones)
• A partir del punto anterior, comenzar a compartir las
decisiones.
• Compromiso que las decisiones, una vez tomadas, deben
ser implementadas.
Màs allà de ello, resulta indispensable
formularse una serie de preguntas, a fin de evitar posibles
conflictos entre los actores implicados y establecer una estrategia
que le permita a la empresa crecer y desarrollarse.
En este orden de ideas, resultarìa sumamente
útil y necesario no dejar de preguntarse:
• ¿Cuànto quieren que crezca
la empresa?
• ¿Quiènes seràn los responsables
en cada una de las àreas?
• ¿Què destino se les asignarà a
las utilidades?
• ¿Què rentabilidad se espera y en què
plazo?
• ¿Existe alguna intenciòn de asociación
con terceros? Quiènes?
• ¿Què desean que pasen con sus hijos en
el futuro en el contexto de la empresa?
• Si alguno de los socios fallece, ¿què
va a hacer su esposa con respecto a la empresa y què
haràn los demàs socios con ella?
Sin duda que existe una pauta fundamental que
debe respetarse sin excepción: aprender
a separar la empresa de la familia en el dìa a dìa.
Sòlo asì se sentaràn las
bases sòlidas sobre las cuales se construirà el
èxito de la empresa familiar.